Mario Delgado abre el debate sobre el futuro del calendario escolar
Este lunes, el secretario de Educación, Mario Delgado, puso sobre la mesa una discusión fundamental respecto a la estructura del calendario escolar en México. El funcionario señaló que la reciente decisión de adelantar y extender las vacaciones por un periodo de tres meses no fue una medida arbitraria, sino que respondió a realidades innegables que afectan al sistema educativo nacional.
Según explicó Delgado, esta determinación se basó en factores críticos como el azote climático que impacta a diversas regiones del país, así como en los conflictos de movilidad y la falta de atención que se prevé generará la organización del Mundial 2026. Estos elementos han obligado a las autoridades a replantear la operatividad del calendario escolar vigente.
Las aulas no deben ser vistas como centros de resguardo
Uno de los puntos centrales de la postura de Mario Delgado es la redefinición del propósito de los centros educativos. El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) fue enfático al plantear que las aulas no deben ser consideradas simplemente como un ‘lugar de resguardo’ para los niños, cuestionando la visión tradicional de la escuela como un espacio de custodia.
Para profundizar en este cambio de paradigma, el secretario destacó los siguientes puntos:
- La presidenta Claudia Sheinbaum ha hecho un llamado a la reflexión profunda sobre cómo se organiza el tiempo en la educación básica.
- Para la Nueva Escuela Mexicana, el objetivo primordial es fomentar el aprendizaje en comunidad.
- Se busca priorizar la calidad educativa y el desarrollo integral por encima de las horas de custodia que los padres de familia y el magisterio han señalado anteriormente.
Al hacer eco de las voces de los padres de familia y del gremio magisterial, Delgado busca que el calendario escolar se adapte a las necesidades actuales del país. La administración federal sostiene que es necesario transitar hacia un modelo donde el calendario escolar no sea visto como un esquema rígido de cuidado, sino como una herramienta flexible que garantice el aprendizaje efectivo en cualquier circunstancia, incluso ante los retos climáticos y sociales que enfrenta México.








