Crisis Profunda en la Industria del Acero Mexicano por Aranceles Estadounidenses
La industria del acero mexicano enfrenta uno de sus periodos más desafiantes, marcada por los aranceles del 50% impuestos por Estados Unidos. Estas medidas proteccionistas han tenido un impacto directo y severo, provocando un desplome significativo en las exportaciones de acero hacia el mercado estadounidense. Además, la capacidad de producción ha visto una reducción drástica, sumiendo a todo el sector en momentos de gran complejidad y preocupación.
Capacidad de Producción en Nivel Crítico y Caída Histórica de la Producción
Sergio de la Maza Jiménez, quien asumirá la presidencia de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), ha expresado la grave situación que atraviesa el sector. Según sus declaraciones, la industria del acero mexicano opera actualmente “apenas al 55% de utilización de la capacidad instalada”. Este nivel es considerado crítico y representa una señal de alarma para la viabilidad y sostenibilidad de las operaciones en el país.
La producción nacional de productos terminados de acero también ha reflejado esta crisis. En el año 2025, se registró una caída del 8.1%, alcanzando un total de 16.8 millones de toneladas. Este volumen de producción no solo es preocupante por la disminución porcentual, sino porque iguala niveles similares a los registrados hace más de una década, evidenciando un retroceso significativo para la industria del acero mexicano.
Impacto Directo en Exportaciones y Consumo Nacional
El panorama se agrava al analizar las cifras del año pasado. Las exportaciones de acero mexicano experimentaron una caída alarmante del 53%, lo que subraya la dependencia del mercado estadounidense y el efecto devastador de los aranceles. Paralelamente, el consumo nacional de acero también sufrió un revés considerable, con una caída significativa del 10… (el dato original se corta aquí, por lo que se mantiene incompleto), lo que añade presión a los productores locales.
La combinación de aranceles elevados, la reducción de la capacidad operativa, la disminución de la producción y la contracción tanto de las exportaciones como del consumo interno, pinta un escenario sombrío para la industria del acero mexicano, que busca estrategias para mitigar los efectos de esta compleja coyuntura económica.







