Drástica Reducción de Personal en el Pentágono Afecta Control de Daños Civiles
Una reciente y significativa decisión en el seno del Pentágono ha llevado al cierre de importantes oficinas de supervisión, impactando directamente en la capacidad de control de daños a civiles. Según informes de medios y confirmaciones de dos funcionarios actuales y anteriores, así como una tercera fuente, el número de empleados dedicados a esta crucial labor ha sufrido una reducción alarmante. De los 200 profesionales que se encargaban de estas tareas, la plantilla se ha visto mermada en casi un 90 %, dejando a menos de 40 personas para abordar una función de vital importancia. Esta drástica disminución de personal subraya la magnitud del impacto que el Pentágono cierra oficinas de supervisión.
Secretario de Guerra Hegseth Desmantela Unidades de Investigación Clave
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha sido el artífice de esta reestructuración, desmantelando específicamente las oficinas de supervisión del Pentágono que habrían tenido la responsabilidad de investigar un ataque crítico. Este incidente se refiere al bombardeo a una escuela de niñas en la ciudad de Minab, ubicada en el sur de Irán, ocurrido el pasado 28 de febrero de 2026. Este ataque marcó el inicio de una ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel, y la ausencia de estas oficinas de supervisión plantea serias interrogantes sobre la transparencia y la rendición de cuentas en futuros eventos de esta naturaleza. La decisión de que el Pentágono cierra oficinas con tal relevancia es un punto de inflexión.
Prioridad en “Letalidad” Causa Recortes en Protección Civil
La decisión de Hegseth no es aislada ni espontánea. El año pasado, el secretario ya había implementado recortes significativos en diversas instituciones, argumentando que no contribuían al objetivo primordial de “letalidad” del departamento. Esta política ha tenido consecuencias directas en el grupo encargado de limitar el riesgo para los civiles, conocido como “e…”, cuya capacidad operativa se ha visto severamente comprometida. El desmantelamiento de estas unidades, incluyendo aquellas que habrían investigado el incidente de Minab, subraya una reorientación estratégica que prioriza la capacidad ofensiva por encima de la protección de la población civil. Este cierre de oficinas del Pentágono refleja una clara prioridad en la agenda del Secretario Hegseth.
La comunidad internacional y los observadores de derechos humanos estarán atentos a las implicaciones de que el Pentágono cierra oficinas de supervisión con funciones tan sensibles. La reducción de personal y el desmantelamiento de estas unidades, especialmente las que habrían investigado el bombardeo a la escuela de niñas en Irán, marcan un precedente preocupante en la gestión de conflictos y la protección de civiles. La noticia de que el Pentágono cierra oficinas de esta índole resalta la necesidad de un escrutinio continuo sobre las decisiones que afectan la seguridad global y la vida de los civiles en zonas de conflicto.








