León XIV marca un hito en su gestión con una visita especial
Este viernes, el pontífice León XIV celebra su primer año de pontificado con una significativa jornada en el sur de Italia. El líder religioso eligió el santuario de Pompeya y la ciudad de Nápoles como los destinos principales para conmemorar este aniversario, aprovechando la ocasión para elevar una plegaria ferviente por la paz mundial. Durante su estancia, el Papa manifestó sentirse profundamente conmovido, asegurando ante los presentes que, en este día tan especial, él se considera el “primer bendecido”.
Un encuentro emotivo en el santuario de Pompeya
El ambiente en el santuario fue de gran fervor religioso. Al saludar a los enfermos que se congregaron en el lugar, el Papa expresó su alegría por el recibimiento:
- “¡Qué hermoso día! ¡Cuántas bendiciones nos ha concedido el Señor hoy!”, exclamó el pontífice.
- “Me siento como la primera persona en tener la dicha de venir al Santuario de Nuestra Señora en el día de la Súplica, en este aniversario. ¡Gracias a todos por estar aquí!”, añadió durante su primer acto oficial.
La elección de este destino para celebrar su primer año de pontificado no fue casualidad. El 8 de mayo es una fecha de gran relevancia para la comunidad católica, ya que se conmemora el aniversario del inicio de la construcción de la basílica.
La importancia de la Súplica a la Reina del Rosario
Durante esta jornada, se recita la tradicional “Súplica a la Reina del Santísimo Rosario de Pompeya”. Esta oración, que es fundamental en la tradición católica, fue escrita originalmente por el beato Bartolo Longo. La presencia de León XIV en este lugar refuerza el simbolismo de su primer año de pontificado, consolidando su mensaje de unidad y esperanza. La visita a Pompeya y Nápoles reafirma el compromiso del Papa de estar cerca de los fieles en momentos clave de su ministerio, marcando así el cierre de su primer año de pontificado con un mensaje de paz que resuena en todo el mundo.








